Las resoluciones de Año Nuevo, ¿por qué no funcionan?

Las resoluciones de Año Nuevo, ¿por qué no funcionan?

Ya llega el 2018 y seguro ya están reflexionando en los propósitos que desean cumplir en el año nuevo. Y como siempre, nos preguntamos si de verdad en este nuevo comienzo con seguridad de la larga lista de resoluciones cumpliremos al menos un 50%. ¿A qué se debe que siempre que expresamos deseos no cumplimos?

Un objetivo no es un deseo

Primero habría que distinguir entre objetivos y deseos. Solemos ser muy generales y nada precisos.  Cuando nos toca definir dejamos de lado el ser imprecisos y comenzamos a valorar lo que sí queremos alcanzar. Nos suele pasar que pensamos en un deseo y lo usamos como excusa para no tomar decisiones y/o no iniciar acciones.  Al no tener claridad en nuestras aspiraciones nos paralizamos en nuestras acciones.

Para concretar un objetivo debemos pasar de expresar un deseo a definir qué es lo que queremos de un modo que podamos medir cuantitativa y/o cualitativamente. Así podemos visualizar las metas y poder trabajar en ellas, algo que nos ayuda a ganar tiempo y maximizar el uso de los recursos.

Si nuestro deseo es ganar más dinero, un objetivo sería subir nuestros ingresos en un porcentaje fijo mensual. Si deseamos conseguir un nuevo empleo, el objetivo sería determinar el área y el tipo de empresa en donde queremos trabajar y luego buscar información de empleos para mandar un curriculum vitae en un lapso de tiempo determinado. De nada nos vale desear si no nos movemos en la dirección adecuada.

Más que una lista de deseos, haz una lista con metas que sí puedas cumplir

No hay que sentirse deprimido por ello. Hoy seguro es un buen día para establecer tus metas y trabajar por ellas.

Sigue estos parámetros, que pueden orientarte para lograr que tu lista de este año sí sea viable y logres alcanzar todos tus propósitos.

  • Date una dosis de realismo: ¿qué es lo realmente importante para ti? Sé razonable y plantea cosas que sí puedas lograr.
  • Toma papel y lápiz: Escribe lo que realmente consideras un propósito válido y déjala en un sitio a la mano para que siempre puedas verlas.
  • Sé detallista: Plantea tus propósitos lo más detallado posible. Si quieres viajar: define un lugar, busca los costos de viaje, alojamiento y comida, plantea un tiempo definido en el año, menciona los sitios que quieres conocer, recorta fotos y pégalas en la lista.
  • Cifras: Cuantifica en término de tiempo, date plazos para lograr y evaluar tu evolución.
  • Límites: En esta lista ponle fechas límites a cada objetivo, así podrás motivarte.
  • Usa un planificador: Esta herramienta te ayudará a visualizar tus recursos y necesidades en cada paso.
  • Evalúa: Cada cierto tiempo revisa tu evolución, una evaluación de tus logros o fracasos te permitirá redefinir tu estrategia y optimizar tu plan de acción.
  • Celebra: Sé agradecido contigo mismo cuando alcances aquello propuesto. Habrás trabajado mucho para lograrlo y vale la pena recompensarte.
  • Disciplina: Recuerda que todo en la vida es fruto del trabajo, del esfuerzo, la organización y la visión sobre lo que se quiere. Mantente firme en tus proyectos, confía en ti mismo y ten la seguridad que en un plazo razonable aquello por lo que te esfuerzas con un poco de disciplina, amor y decisión se logra.

Por @ecnaproasesoria  en Twitter, Facebook e Instagram

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Ser motivadores desde nuestra libertad

Ser motivadores desde nuestra libertad

Solemos hablar de motivación, pero en estos días en que el panorama en general parece ser oscuro y complicado, tendemos a alarmarnos o a estar más pendientes de lo externo. Y así podemos perder nuestro rumbo o el objetivo central de nuestras vidas.

Podemos estar rodeados de gente tóxica y no saberlo o no reconocerlo. Incluso nos convertimos en tóxicos cuando nos desequilibramos ante el panorama oscuro que nos pueda presentar la vida y pretendemos imponerles nuestras percepciones negativas a otros.

No se trata de negar la realidad de la vida de otros. Se trata de decidir sobre nuestra vidas: ¿qué queremos exactamente y que nos agrada más de la vida en sí?

Se consideran tóxicas aquellas personas que requiere convencer a los demás de que su tragedia debe ser compartida, se victimizan y buscan arrastrar a los demás para sentir que hay un equilibrio virulento que les da motivos, tanto para tener la razón, como para no sentirse solos en esta cruzada autodestructiva.

Con solo ver los noticiarios tenemos. Basta mirarlos para darse cuenta que el dolor hace eco en cada titular. Así unos se mantienen estables en su estatus quo de poder y los demás deprimidos, alarmados. Seguro con esos titulares cada quien logra su cuota de poder.

¿Cómo podemos motivarnos y hacer de motivadores desde la libertad?

Nos podemos reencuadrar. Aceptamos una realidad, no la desconocemos, pero más allá de eso, tenemos la libertad de enfocarnos en lo que realmente nos define, lo que nos gusta, nuestra imaginación, nuestras fortalezas.
Podemos preguntarnos ¿Qué realidad queremos vivir? Muchos preferirán las sombras, la oscuridad, el estado de queja permanente. Otros elegirán el bienestar.
Poder disfrutar del presente, más allá de la realidad que se viva, es más importante que sumirse en las emociones negativas de un entorno. En una era en la que las redes sociales y el personal branding sirven como potenciadores de todo tipo de contenidos, vale la pena cambiar precisamente ese contenido al que se expone nuestro entorno.

Ser motivadores e inspirar a otros con toda la abundancia que nos da la vida, desde nuestra acción. Podemos mostrar buenas noticias, compartir cosas o mensajes positivos y hasta podemos crear esa información motivadora que le haría bien al mundo. Sentirse bien no es un pecado, es una opción. Podemos elegir sentirnos bien y ser compasivos. No ignorar la realidad, sino más bien, elegir lo mejor para seguir creciendo y cumpliendo metas.

La práctica de la compasión

Practicar la compasión rinde beneficios, incluso nos podemos entrenar a nuestro cerebro. Un estudio dirigido por el Dr. Richard Davidson del Centro para la Investigación de Mentes Saludables de la Universidad de Wisconsin-Madison les enseñó a  los participantes a generar compasión hacia diferentes personas: tanto a personas queridas por ellos, como a personas que son consideradas difíciles en sus propias vidas.

Este estudio señaló la posible relación que existe entre el cambio de comportamiento de las personas; es decir, el hecho de ser más compasivos y los cambios medibles de la actividad cerebral, dando cuenta de por qué los pensamientos compasivos pueden dar lugar a actos de compasión. Después  de un entrenamiento de dos semanas, los participantes que practicaron compasión reportaron haber realizado más comportamientos o acciones altruistas hacia personas que consideraban extrañas; lo cual sugiere que la compasión es una habilidad que se puede entrenar y que de hecho puede cambiar la perspectiva en la que nuestro cerebro concibe el sufrimiento propio y de las demás personas, así como incrementar nuestras acciones para aliviar dicho sufrimiento.

Entonces, motivarnos a ser compasivos nos puede llevar más allá en nuestras propias vidas. Podemos motivar un cambio en nuestro entorno si comenzamos en nosotros mismos. Podemos motivar a otros desde nuestra propia libertad.

Por Evelyn Navas @ecnaproasesoria

¿Cómo nos afectan las redes sociales psicológicamente?

¿Cómo nos afectan las redes sociales psicológicamente?

Las comunicaciones interpersonales han sido revolucionadas con la llegada de las redes sociales. Con tan pocos años de creadas y ya millones de personas en todo el mundo cuentan con perfiles en Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, Snapchat y muchas más.

La vida personal queda reflejada ampliamente en posts que revelan más de la cuenta. Actualmente hay preocupación por cómo impactan ese “movimiento masivo” de estar en redes sociales en la psiquis del internauta. ¿Estamos preparados realmente para tanta exposición? Se habla de consecuencias: estrés, depresión, tristeza y sentimientos negativos que repercuten en la estima.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dedicado este año a tratar el tema de la depresión, pues se calcula que más de 300 millones de personas en el mundo la padece. Cabría analiza qué papel juegan las redes sociales en el avance de esta problemática: un nuevo estudio conducido por investigadores del Center for Research on Media, Technology and Health de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos en 2016, detectó una relación entre depresión y mayor uso de redes sociales.

El trabajo publicado en la revista Depression and Anxiety, evaluó a 1,787 adultos entre 19 y 32 años. Por un lado, los investigadores establecieron qué tanto usaban las 11 plataformas sociales más populares (Facebook, YouTube, Twitter, Google Plus, Instagram, Snapchat, Reddit, Tumblr, Pinterest, Vine, y LinkedIn). Por otro, evaluaron síntomas asociados a depresión. En promedio, se encontró que los participantes invertían 61 minutos al día en redes sociales y visitaban varias de sus cuentas 30 veces por semana. Una cuarta parte de los encuestados se clasificó con “altos indicadores de depresión”.

Los investigadores hallaron una asociación significativa entre el uso de redes sociales y depresión. Aquellos individuos que más interactuaban con estas plataformas tenían 2.7 veces más riesgo de sufrir depresión que aquellos con menor tiempo de interacción.

Cómo usar las redes sociales y no deprimirse

Muchos de nosotros utilizamos las redes sociales para promocionar proyectos, negocios, compartir sus opiniones o situaciones cotidianas, establecer contacto con gente con intereses similares a los nuestros en otras latitudes o para informarnos de eventos de todo tipo.

Existe demasiada información para revisar en muy poco tiempo. Si no logramos controlar lo que vemos y publicamos nos podemos sentir abrumados y afectados en nuestro bienestar mental. Actualmente, las personas admiten tener una adicción hacia las redes sociales: confiesan abiertamente que no pueden pasar un solo día (ni siquiera una hora) sin conectarse, y revisan con mucha frecuencia sus perfiles y publican sin control.

Nos podemos apoyar de diversas maneras para evitar llegar tan lejos. Hay mucho que hacer para evitar ser consumidos por el estrés y la depresión generada por las redes sociales.

Elige las redes en las que ser activo vale la pena:  Concéntrate en aquellas en que realmente tienes interés. Cada día hay una red social nueva, pero no vale la pena participar de todas. Elige aquella (una o dos) en la que tengas más actividad, más relaciones de valor o que te sientas mejor informado respecto a los temas que son de tu interés.

Conéctate el tiempo necesario: Usa tus redes con sabiduría. Restringe tu acceso en horario de oficina o en las horas familiares y de ocio. Recuerda que es más importante contar con tiempo de calidad que muchas horas en la red.

No actives las notificaciones: proponte un horario para revisar tus mensajes. Evita estar viendo lo que los demás publican a toda hora.

Sé sincero: trata de ser auténtico en tus redes sociales. Publica lo que realmente quieres que los demás conozcan de ti. No intentes crearte un personaje para aparentar una vida que no posees. Según un estudio de la Real Sociedad para la Salud Pública (RSPH) en Gran Bretaña, redes como Instagram, Twitter, Facebook y Snapchat inciden negativamente en el crecimiento del bullyng (acoso), el FoMO, siglas en inglés de “fear of missing out” o el miedo a quedarse fuera de eventos sociales, trastornos en el ciclo de sueño y de percepción corporal, así como también aumentan la depresión, la ansiedad y la soledad.

El estudio sostiene que la mala reputación de Instagram podría explicarse en la construcción de un mundo distorsionado por el uso de filtros y el efecto que pueden tener sobre la autoestima de aquellos que no logran que su percepción se iguale con las imágenes, especialmente en lo que se refiere al cuerpo.

Selecciona tus contactos adecuadamente: Realmente elige gente que te agrade o conozcas, que te hagan sentir bien, que te estimulen. Recuerda que existe la opción de bloquear o eliminar a un contacto que te pueda resultar repulsivo o negativo.

Apártate de la tecnología de vez en cuando: dedica un día a la semana o más a no estar conectado, ni publicando en tus redes sociales. Alejarse nos permite evaluar otras cosas en nuestra vida. Es un tiempo para valorar tu libertad e independencia mental y física.

Sigue estos consejos y usa las redes sociales con moderación. Son muy útiles y pueden ayudarte a conseguir el éxito en tus emprendimientos, pero no son las dueñas de tu vida. Recuerda quien está al mando.

Por Evelyn Navas @ecnaproasesoria

Buena cara ante todo

Buena cara ante todo

Las crisis las vivimos a diario. Desde el paso de la naturaleza desbastando todo, hasta momentos personales, como atravesar por una enfermedad o enfrentar una situación difícil. ¿Y donde se quedan los sueños, las esperanzas? ¿Las posponemos? ¿Esperamos al arcoiris después de la tormenta?

El mejor  momento para trabajar por nuestros sueños es el aquí y el ahora. No hay que esperar a mejores momentos. Realmente no llegan esos “ideales” días para arrancar y ser felices.

Se requiere compromiso consigo mismo para crear una vida, es más que desear profundamente algo. El primer paso tiene que ver con reconocernos a nosotros mismos y ver nuestra esencia real. El segundo paso es saber que los momentos no son ni buenos ni malos, hay situaciones que aunque nos parezcan complicadas podemos comprenderlas y asumirlas como escalones que nos conducirán a lo que realmente deseamos.

En parte ese compromiso de lograr nuestros sueños requiere que seamos auténticos, responsables y enfocados. Reconocer nuestros intereses y capacidades, es parte de ese proceso. Tener responsabilidad, con hábitos desarrollados, cumpliendo con nuestras rutinas, sin rendirnos al primer escollo, es fundamental para lograr nuestras metas. Podemos soñar, pero seamos realistas, enfocándonos en objetivos reales, alcanzables y determinados en lapsos de tiempo. Reconocer nuestras capacidades, habilidades y puntos fuertes es una labor permanente para luego aprovecharlas y lograr nuestro máximo potencial. En todo esto es fundamental mantener una actitud positiva, comportarnos con entereza, responsabilidad, confianza y determinación.

La adversidad nos enseña a ver la vida más allá de nuestra comodidad. Mantener nuestra estima y respeto resultan esenciales para trabajar en el logro de nuestras metas. Por más complicados que sean los tiempos, por más difíciles que sean las decisiones a tomar, cuando vemos la vida con optimismo seguro encontramos soluciones, apoyo y/o pasos para seguir adelante, y solucionar todo.

Ir más allá de las creencias que nos limitan

Estamos acostumbrados a nuestra zona de confort, nuestra casa, nuestro trabajo, nuestra rutina. Tenemos nuestras propias fronteras, reales o no. Estamos acostumbrados a pensar, sentir y vivir dentro de esta comodidad, donde todo responde a nuestros deseos. O al menos eso creemos. Hasta que la vida se encarga de sacudirnos y hasta ponernos de rodillas.

Además, nuestra vida se resume cada vez más en una caja. Vivimos en una caja, que es nuestra casa. Trabajamos en otra, que es nuestra oficina. Estamos constantemente limitados a unas fronteras imaginarias o reales. Nuestra mente se ha acostumbrado a pensar y a sentir dentro de esas fronteras y nos asusta ir a lo desconocido.

Seguro se han preguntando, ¿si persigo mi sueño y fallo? Sí, es posible. Tememos fallar. El miedo es un limitante muy penetrante y de profundo arraigo. Nos impide tomar decisiones. Nos paraliza. Más allá del miedo, encararlo, tomando pequeñas decisiones, planificando nuestros pasos y analizando los errores, nos puede ayudar a lograr lo que deseamos. Por eso se dice que el fracaso no es tan malo, después de todo, nos ayuda. Levantarse una y otra vez al caerse es la mejor respuesta. No el miedo y la parálisis.

Entonces necesitamos ser flexibles, con nosotros mismos y con las situaciones que vivimos. También ser conscientes de que si nos enfrentamos a una situación límite, podemos ir por otro lado, evaluar otras opciones y conseguir otro camino que nos conduzca a lo que deseamos. Y por último necesitamos ser compasivos con nosotros mismos, dejar nuestros prejuicios, nuestras ideas preconcebidas. No todo es lo que parece. Y a lo mejor, al ver más allá, sí vemos el arcoíris.

Buena actitud ante lo que pase

Al mal tiempo buena cara”, dice el refrán y es verdad. Podemos quedar en shock ante algo negativo que azote nuestras vidas. Ese desconcierto puede llevarnos a la tristeza, la ansiedad y el abatimiento, mucho más estrés que incide en nuestra salud, nuestro estado de ánimo y de disposición para enfrentar nuestra vida.

Es importantísimo reconocer que cada dificultad, por más fuerte que sea, trae un propósito. Más allá de la tormenta, de la devastación, de la pérdida, hay un sentido, quizás incomprensible al primer momento. Basta concentrarnos en lo que sí se tiene a mano en ese momento, apreciar el solo hecho de estar vivos, de tener salud, familia, trabajo o lo que sea. Agradecer, dejar de concentrarnos en la carencia, nos ayudará a ir más allá, a comprender que tras ese duro momento, la calma viene y todo regresa a un curso natural de bienestar y progreso.

Es más, a veces en esos momentos, conocemos gente que nos tienden la mano, que nos ponen en otro camino, que nos ayudan a seguir adelante. No es momento para ofuscarnos, sino momento para despejarnos, distraernos, reencontrarnos con el silencio, con la paz, o con la risa, cuando estamos calmados las soluciones tienden a aparecer.

Evelyn Navas @ecnaproasesoria 

¿Por qué es importante desarrollar empatía si queremos ser exitosos?

¿Por qué es importante desarrollar empatía si queremos ser exitosos?

Conoce los beneficios de la empatía en el trabajo y en la vida diaria. Ser empático nos ayuda a promover la productividad y ser eficaces para resolver conflictos.

Se trata de una competencia de la inteligencia emocional muy necesaria para comunicarnos y relacionarnos con otros. Es fundamental que se desarrolle desde la pequeña infancia y a lo largo de la vida. Igual que en el área empresarial porque está relacionada particularmente con el buen liderazgo.

¿Qué es la empatía? Se define como la capacidad de ver el mundo tal como la otra persona, para compartir y comprender sus sentimientos, necesidades, preocupaciones y su estado emocional. Seguro conoce la expresión “ponerse en los zapatos del otro”.

¿Es sinónimo de simpatía? No exactamente, la simpatía está vinculada con ser amable, con la capacidad de encontrar el lado positivo de las situaciones que observamos en el otro, no necesariamente significa que se comprenda el estado emocional del otro. Es más eso que conocemos como “caer bien”. Hay una notable diferencia. Ser empático implica “entender y reconocer las emociones del otro“.

Ser simpáticos y empáticos en el trabajo es muy positivo. La empatía nos permitirá tener conexiones mucho más duraderas y auténticas que simplemente tener esa buena onda y una gran sonrisa, propia de la simpatía.

Cinco beneficios de la empatía para llegar al éxito

  • Escuchar al otro, entender su situación y proporcionar apoyar a los compañeros, te permitirá contar con respaldo posterior para enfrentar retos o solucionar problemas.
  • Ser empático al momento de llegar a acuerdos es clave para resolver situaciones conflictivas, tener en cuenta y comprender el punto de vista de todos es fundamental en vez de dar simples órdenes.
  • Genera confianza y fortalece las relaciones permitiendo mayor colaboración y productividad. Es más fácil confiar en un ambiente motivador que redunde en lealtad, disposición a emprender y con capacidad de real para comprometerse con otros.
  • Ayuda a expresar las emociones reales en un ambiente de mayor sensibilidad, comprensión y respeto. No hay miedo a ser juzgados.
  • Es contagiosa la actitud empática. Se promueve un entorno más rico y propicio para el logro de los objetivos.

5 claves para practicar ser empático

  • Escucha con la intención de entender al otro. Sé paciente.
  • Reconoce que cada quien tiene un punto de vista y todos son válidos y merecen ser respetados.
  • Trata de reconocer y entender tus propias emociones, así podrás reconocer las de otros.
  • No aconsejes si no te lo piden. Sé simpático y luego empático.
  • No juzgues. Sé amplio y generoso.
  • Enfócate en comprender al otro en vez de juzgarlo.

¿Por qué es importante para nuestra vida?

Se han preguntado, ¿qué actitudes deberíamos desarrollar en la vida para lograr el éxito? Seguro han escuchado cientos de veces eso de que debemos estudiar profesiones, idiomas, hasta actuación, o una cantidad de áreas para llegar al máximo potencial. No sólo lo practicamos con nosotros mismos, el mismo camino se lo imponemos a nuestros hijos.

La cuestión sería replantearnos la pregunta: ¿Qué tan necesario es aprender a ser empáticos? Debería ser el primer aprendizaje, el mayor esfuerzo a todo nivel, a toda edad. La empatía nos ayuda a ser menos egoístas, manipuladores, a ser realmente independientes y sobre todo motivadores, porque para vivir no nos hace falta un doctorado, un diplomado o una especialidad en específica. Si observamos a las personas que han sobresalido en sus vidas como profesionales, todas tienen en común que más allá de su conocimiento son capaces de moverse y hacer algo por otro, son la empatía en acción. Suelen donar tiempo para iniciativas que permitan mejorar el entorno y por ende la vida de otro.

El éxito personal está atado a la empatía. Se trabaja mejor en equipo y  el liderazgo es más efectivo  cuando se es empático. No solo se trata de mirar el entorno, sino de analizar qué necesidades están pendientes y cómo se podrían resolver. Así que la empatía conlleva a la acción.

La empatía es positiva porque es transformadora: involucra la acción, nos hace innovadores, nos motiva a resolver o a buscar colaboradores para ir más allá y dar con algo que permita al mundo ir mejor.

Así que la próxima vez que quiera valorar en sí mismo, en sus hijos, sus empleados o sus compañeros aquellas cualidades que deberían desarrollar para ser exitosos, no vaya tan lejos pidiéndoles credenciales de todo tipo. Busque una: el desarrollo de la empatía, la educación emocional, ayude a usted mismo y a otros en mejores personas, comprendiendo el mundo y buscando soluciones creativas a nuestras existencias.

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¿Los trabajadores felices son más productivos?

¿Los trabajadores felices son más productivos?

Pues sí, según una investigación científica, fomentar la felicidad no cuesta mucho y rinde grandes beneficios que redundan en lo económico también.

Según un equipo de investigadores de la Universidad de Warwick en Inglaterra se ha demostrado científicamente que fomentar la felicidad en las empresas no sólo tiene un efecto directo en la productividad de los trabajadores, sino que incluso puede contribuir a mejorar los resultados económicos.

En concreto, ser feliz en el trabajo contribuye a mejorar el nivel de productividad en un 12%, según los resultados de la investigación. El motivo principal detrás de este aumento de la productividad es que los trabajadores que son más felices en su puesto de trabajo son más eficaces a la hora de gestionar su tiempo. Otro factor a destacar es que los trabajadores felices saben cómo aumentar el ritmo de trabajo sin sacrificar la calidad.

Para comprobar el nivel de felicidad, los investigadores llevaron a cabo 4 experimentos y dividieron a los participantes en varios grupos: a unos les hicieron ver una comedia durante 10 minutos mientras que a otros les regalaron chocolate y frutas. Los trabajadores que vieron una comedia y los que fueron invitados a snacks antes de trabajar demostraron ser más productivos después de estas dos actividades, en comparación a los trabajadores que no formaron parte de ninguna actividad.

Otro porcentaje de los participantes fue cuestionado sobre tragedias familiares recientes para demostrar que los bajos niveles de felicidad también estaban asociados con niveles más bajos de productividad.

Los resultados demuestran que encontrar breves momentos de distracción en el trabajo, al contrario de lo que se pueda pensar, puede ser bueno para la productividad.

“Compañías como Google, que invierten más en apoyar a los trabajadores, han conseguido aumentar el nivel de satisfacción de los empleados en un 37%. Hacer felices a los trabajadores, sin duda, sale a cuenta,” afirmó el profesor Andrew Oswald, investigador principal del estudio.

¿Eres de las personas que ves el vaso medio lleno o medio vacío?

Hay personas que por naturaleza son más optimistas que otras. Ser feliz depende de muchos factores, externos e internos. Aunque no existe una llave mágica para la felicidad, hay 10 maneras científicamente demostradas que contribuyen a hacernos más felices.

Practicar deporte

Ayuda en la relajación y a liberar endorfinas que contribuyen a hacer que la gente se sienta más feliz. Estudios científicos demuestran que el ejercicio mejora la depresión y eleva la autoestima.

Dormir suficiente tiempo

La gente que tiene problemas de insomnio es más sensible a las emociones negativas. El Sleep and Neuroimaging Lab de la Universidad de California en Berkeley reveló recientemente que hacer la siesta activa las emociones positivas.

Pasar tiempo en familia y amigos

Dedicar tiempo de calidad a encuentros familiares y amistosos incide en elevar niveles de felicidad. Una investigación en The Longevity Project también confirmó que implicarse socialmente ayudando a los demás no sólo mejora los niveles de felicidad, sino que incluso alarga la vida.

Pasar tiempo al aire libre

Con pasar 20 minutos al aire libre bajo buen clima basta para elevar los nueves de felicidad, potenciar la visión positiva de las cosas y mejorar nuestra memoria. Una investigación de la American Meteorological Society comprobó que la felicidad se maximiza cuando la temperatura exterior es de 13,9ºC.

Ayuda a los demás

Si quieres que tu vida sea más plena, dedica 2 horas a la semana a ayudar a los demás. Un estudio en The Journal of Happiness confirmó que gastarse dinero en los demás nos hace más felices que comprarnos cosas para nosotros mismos. Otra investigación también demostró que hacer trabajos de voluntario contribuye a mejorar los niveles de felicidad.

Sonríe

Según un estudio de la Michigan State University, la sonrisa falsa empeora el estado de ánimo, mientras que la sonrisa auténtica no sólo nos hace sentir mejor, sino que además contribuye a mejorar nuestra productividad.

Planifica un viaje

Una reciente investigación publicada en Applied Research in Quality of Life demostró que anticiparnos a nuestros planes incrementa nuestra felicidad durante las 8 semanas antes del viaje.

Vivir cerca del trabajo

Si el número de horas perdidas en desplazamientos diarios es muy elevado, la pérdida de tiempo libre no se puede compensar con dinero. En una investigación reciente, economistas suizos demostraron que vivir relativamente cerca del trabajo contribuye más a la felicidad que tener una casa grande o un mejor trabajo.

Meditar

Recientemente investigadores del Massachusetts General Hospital compararon la actividad cerebral de un grupo de personas que meditaban y otras que no y los resultados fueron sorprendentes. Según el estudio, las personas que practican meditación de forma regular experimentan sentimientos de calma, alegría y empatía que contribuyen a aumentar los niveles de felicidad.

Ser agradecido

En un experimento publicado en el Journal of Personality and Social Psychology se pidió a los participantes que cada día anotaran las cosas por las que estaban agradecidos. Ser consciente de estas muestras de agradecimiento aumentó la felicidad de los participantes y su satisfacción con la vida e incluso llegó a reducir los síntomas de depresión.

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¿Qué distingue a las mujeres en el mundo de la tecnología?

¿Qué distingue a las mujeres en el mundo de la tecnología?

Por Evelyn Navas. Notas de negocios para Community Networker

Veamos los aspectos más relevantes que distinguen a las mujeres más exitosas en este ámbito donde sobresalen e inspiran a otras a seguir sus pasos.

Marissa Mayer, Susan Wojcicki,  Ginni Rometty, Sheryl Sandberg, Virginia Rometty, Meg Whitman, Cher Wang, Amy Hood, Padsmaree Warrior, Safra Catz y Blanca Treviño, dominan en el area tecnológica, venciendo hitos y transformando la vida de muchos a través de empresas que cada día nos sorprenden con avances tecnológicos. Todas tienen en común al menos 5 aspectos:

  • Formación. Se han dedicado a estudiar y a llevar su profesión al más alto nivel. Aman lo que hacen y sobre ello han asentado su carrera, pues las nuevas tecnologías piden mucha educación previa. Además, esta formación debe de prolongarse con los años, no solo al inicio de la carrera.
  • Un elemento fundamental para avanzar en el negocio. Mantener la curiosidad permite mejorar la formación académica, comprometerse con los negocios y la innovación, ampliar los intereses en áreas que aunque no estén relacionadas con la tecnología –como la cultura, la música y el arte, nunca vienen mal, porque la tecnología da para todas las áreas de la vida.
  • Ser ambiciosas. Como en cualquier profesión. La ambición es la guía para superarse en diferentes ámbitos de la vida.
  • Pasión por lo que se hace. Como en cualquier trabajo. Las nuevas tecnologías disponen de muchos profesionales dispuestos a entregarse a una profesión que requiere mucha formación y tiempo, pero que a largo plazo motiva tanto como apasiona.
  • Tener en cuenta al equipo laboral. Los líderes exitosos conocen con quién y cómo rodearse. Es así como se alcanza la meta en una profesión puntera como la tecnológica.

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Es curioso cómo influye la educación a temprana edad en la determinación de nuestras niñas por seguir carreras tecnológicas y matemáticas. La empresa Verizon creó un anuncio basado en estadísticas que indican que el 66% de las niñas de cuarto grado muestra gusto e interés por la ciencia y las matemáticas, sin embargo, sólo el 18% de los estudiantes de ingeniería en la universidad son mujeres. Entonces, ¿qué pasa con ese 48% que se queda con solo una aspiración? El comercial intenta exponer cómo seguir con los patrones ideológicos desmotivadores –de apariencia inofensiva- impacta en los intereses profesionales de las niñas. Parte del problema sea tal vez poca la difusión de modelos que inspiren a las niñas a formar parte de estos territorios, generalmente masculinos. Las mujeres exitosas en el mundo de la tecnología y la programación no son pocas, pero estas son algunas que más nos han inspirado. Realcemos en nuestras niñas y jovencitas el ideal por seguir carreras que realmente las lleven a un máximo nivel de desarrollo, desde las ciencias, las matemáticas y las tecnologías.

Marissa Mayer es una de las mujeres más exitosas del mundo. Tiene un máster de Informática en la Universidad de Stanford, una de las mejores universidades del mundo, especializándose en inteligencia artificial. Allí dio clases de programación informática, hasta que en 1999 se incorporó a Google. En la sede de Google fue la primera mujer de su equipo de ingenieros y fue vicepresidenta de “Productos de búsqueda y experiencia de usuario” hasta el 2012, que fue cuando fue nombrada CEO de Yahoo!. Desde que entró en Yahoo!, Marissa ha conseguido que la compañía crezca, siendo la compra de Tumblr uno de sus mayor hitos.

Sheryl Sandberg es directora operativa de Facebook a sus 44 años, siendo la primera mujer en formar parte del equipo directivo de la popular red social. Se graduó con honores en la Universidad de Harvard, una de las más prestigiosas, y allí obtuvo un MBA. Antes de su paso por Facebook, Sheryl fue vicepresidenta de “Ventas online y operaciones” de Google. También es miembro de la junta directiva de Disney.

Virginia Rometty es la presidenta y directora ejecutiva de IBM. Se graduó con honores en la Universidad de Northwestern, con la especialidad de ingeniería eléctrica. Lleva trabajando en IBM desde el año 1981.

Meg Whitman es la CEO de HP, aunque no es el primer cargo importante que tiene. Trabajó en Hasbro, Disney y Procter & Gamble antes de ser CEO de eBay, que lideró durante 10 años. Con un MBA en Harvard y una licenciatura en Princeton, no hay duda de que es una de las mujeres más exitosas en el mundo de la tecnología.

Susan Wojcicki ha sido vicepresidenta senior de publicidad de Google, encargándose de las populares plataformas como Google Analytics, Adwords, Adsense y DoubleClick. Desde el pasado mes de febrero es la CEO de Youtube. Susan también se graduó con honores en la Universidad de Harvard y estuvo dando clases de física en la Universidad de Standford.

Cher Wang es la cofundadora de HTC, una de las empresas de smartphones más importantes del mundo. Sin duda, no le faltó valor a esta emprendedora de 55 años, siendo una de las mujeres más exitosas en el mundo de la tecnología. Tiene un máster de economía en la Universidad de Berkeley en California, una de las mejores en su campo.

Amy Hood es la gerente de finanzas de Microsoft, un verdadero gigante del mundo de la tecnología. Antes de eso, estuvo trabajando para Goldman Sachs. Como mujer exitosa, también se graduó con honores en una de las mejores universidades, concretamente en la Universidad de Harvard, donde obtuvo un MBA.

Padsmaree Warrior es una ingeniera de origen indio que actualmente ocupa el puesto de CTO en Cisco. Antes de eso, también tuvo el mismo puesto en Motorola y en el año 2005 llegó a ser vicepresidenta ejecutiva de la compañía.

Safra Catz es Gerente de Finanzas de Oracle, una de las compañías tecnológicas más importantes. No ha sido su único puesto importante, también ha sido directora del grupo HSBC desde el año 2008.

Blanca Treviño es Presidenta y CEO de Softtek, empresa líder dedicada a las tecnologías de información. Esta mexicana realizó sus estudios en Ciencias de la Computación en el Instituto Tecnológico de Estudios superiores de Monterrey y ha posicionado su empresa como una pieza clave para que México abriera sus puertas a los Estados Unidos como proveedor de servicios de Tecnologías  de la Información.